Estatuto Docente: you get what you pay for

Enviado por Andrés Liberman el marzo 12, 2008 a las 12:50

Obtenida de http://fotos.universia.cl/album/albums/userpics/10561/septimo2005.jpg

En este post anterior mencioné como, desde mi punto de vista, el tema de la calidad de la educación debe pasar necesariamente por un análisis muy detallado de lo que ocurre dentro de la sala de clases. El profesor y el alumno se unen en un proceso sumamente complejo que puede o no tener un resultado exitoso. Lo que se espera de los profesores en la sala de clases es entonces crucial.

Me gusta mucho la frase “you get what you pay for” (tú recibes lo que pagas), que es una forma de entender el hecho que los seres humanos responden a incentivos. Es interesante preguntarse pues ¿qué comportamiento se esperaría de los incentivos a los que se ven enfrentados los profesores? ¿Qué tipo de resultados sería deseable obtener? ¿Qué se puede hacer al respecto?

El Estatuto Docente, acordado en 1991 entre el Gobierno y el Colegio de Profesores, centralizó las decisiones sobre remuneraciones de los profesores del sistema municipal después de la liberalización total de principios de los 80. A muy grandes rasgos, y entre muchos otros detalles técnicos sobre los que no me considero experto (ver aquí), el Estatuto (i) fijó normas sobre cómo podrían ser contratados y (más importante) despedidos los profesores y (ii) fijó normas sobre cómo iba a ser remunerada la labor docente. En resumen, se hizo bastante dificil despedir a un profesor y el salario quedó fijado al tiempo de ejercicio de la profesión más que a variables de cumplimiento de objetivos. De esta manera, el Estatuto Docente fijó la estructura de inventivos a la que se ven enfrentados los profesores de educación básica y media.

En estricto rigor, el Estatuto vino también a saldar una deuda histórica con los docentes, quienes por largo tiempo vieron cómo sus sueldos reales descendieron a niveles francamente vergonzosos. Además. en los últimos años se ha agregado una compensación variable sujeta a una evaluación, pero esta evaluación parece ser poco transparente a la luz pública.

¿Qué comportamiento se puede esperar de una estructura de incentivos plana, que no premia el esfuerzo y que no castiga las faltas? Casi tautológicamente, el resultado esperable serían profesores vitalicios, inamovibles, poco motivados por perfeccionarse y poco propensos a innovar. También esperaríamos grupos de poder que defiendan estos privilegios (Colegio de Profesores) y una tremenda dificultad en la implementación de cambios. ¿Son estas observaciones coherentes con un sistema educacional de alta calidad? Creo que no.

Igual de importante que lo anterior es el hecho de que quienes están en el momento de decidir su carrera profesional observan esta estructura, y por lo tanto se produce una selección natural. ¿Quiénes postulan a pedagogía? Por un lado, los superhéroes: comprometidos, interesados y motivados, e indiferentes a sueldos planos. Por otro, quienes buscan una estructura de incentivos plana, que no premia el esfuerzo y que no castiga las faltas. ¿Es esto deseable? Probablemente, no. Mi inutición me dice que no podemos basar una política educacional en la buena voluntad de los profesores estrella. Además de que son escasos (están en la punta de la pirámide), es injusto no premiar su esfuerzo, pero más injusto aún es cohartar a priori el interés de quienes desean una carrera dinámica y vibrante, innovadora y con alto status, y no pueden encontrarlo en la pedagogía.

¿Qué sería deseable? Que se premie el esfuerzo. Que se valore la innovación por medio de una remuneración variable sujeta a metas (tema que involucra un análisis muy complejo, pero para lo que sí hay expertos en este país) y que se castigue con el despido a quienes incumplan. Que se exija un grado académico alto y se beque a los mejores alumnos interesados en pedagogía. Que se formen profesionales de alto nivel y viajen a pasantías de seis meses a los países más exitosos en materias educacionales.

Estas propuestas implican necesariamente re-diseñar el estatuto docente. Creo que, por lo menos, el tema debe ser incluido en las discusiones sobre mejora de la calidad. ¿Por qué no lo es? No dudo de la buena voluntad de los profesores, pero un tema tan serio como la educación no puede depender solamente de la buena voluntad.

Enviado por el 12/03/2008 a las 13:36
julietita

dada vez me convenzo más de que el problema de la educación está presente en todo el mundo...

 

salu2 

Julietita ;)




Enviado por Susana el 28/03/2008 a las 5:56

El estatuto docente es un techo que impide que los efectos cualquier otra intervención en educación muera en el corto plazo.

estoy ahora en Indaiatuba, Brasil, donde los profesores y directores de los colegios de todos los niveles sociales son muy jóvenes, llenos de energía, pasión e ideas. Es cierto que en Brasil la mayoría de los profesores comienzan desde los 20 años a trabajar en las escuelas, por lo que adquieren experiencia muy temprano, pero de todos modos la pasión y energía han cambiado al mundo más veces que la experiencia. 


Enviado por el 28/03/2008 a las 15:51
Andrés Liberman

Y es increíble como cada vez que hay que discutir cambios en educación se lo saltan olímpicamente...

A pesar de que te doy que la pasión puede ser más relevante que la experiencia para hacer cambios, una forma de subir el status a la carrera docente es exigir estudios de post-grado, y eso haría subir un poco la edad de entrada.


Enviado por keko el 06/07/2008 a las 22:40

creo que los profesores (y los alumnos) aún no se han planteado como parte del problema, el colegio responde con evasivas y resistencias a la evaluación docente

es lógico, por que por los incentivos que mencionas los profesores no han tenido ni incentivos ni recursos para perfeccionarse

por que el status de la profesion quedó por el suelo durante la dictadura: si un profesor ganaba 100, en 1990 este ganaba entre 28 y 33 según la fuente (cenda, cep, mineduc)

el tema es muy complejo, no se puede realizar un desalojo no sería humano me parece. los profes pueden dar un primer paso planteándose como parte del problema, es el primer paso para resolver cualquier tema.

saludos

la verdad es que me deleito cuando encuentro blogs que a partir del interés personal terminan en reflexionar temas que nos incumben a todos.






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