
Si bien este es un tema que no he investigado en profundidad, desde hace un tiempo a esta parte una serie de fracasos y obsesiones me han mantenido pensando en la música, la educación y la tecnología. Esto es una serie de pensamientos desarticulados que no pretenden ser exhaustivos en dirección alguna.
Por un lado, está el hecho de que la las tecnologías han ido dejando obsoletas ciertas habilidades y develando la necesidad de reforzar otras, y que la forma en que se enseña es básicamente la misma desde hace demasiado tiempo.
Las preguntas son evidentes: en un mundo con casi infinita capacidad de calculo, las matemáticas son un asunto de "number crunching" o un arte al que hay que aproximarse desde la gráfica, el color, la lóginca y el malabar algebraico? Es un ejemplo trivial, pero válido al fin.
Por otro lado están las prácticas sociales de los estudiantes: tan a años luz de las de sus padres y profesores, tan orgánicas en su masividad y tan opacas para quienes envejecemos. La lógica práctica y ética del rip/mix/burn/ viene ya casi en el código genético de los estudiantes con acceso a tecnología y suena como la pérdida de una gran oportunidad el no incorporarlas en la forma en que aprendemos, promoviendo la colaboración y el trabajo acumulativo en comunidad.
Recuerdo haber intentado aprender a escribir música muchas veces en mi vida. Recuerdo haber fracasado en todas.
Hace unos meses me encontré con
esta aplicación- muy simple aun- pero que deja en claro las posibilidades de lo que se puede hacer con una interfaz web y el sonido.
[kml_flashembed movie="/media/users/0/15967/wp/uploads/2007/08/1186723179_sequencer.swf" height="346" width="516" /]
(seleccionando cuadrados, se puede secuenciar sonidos en 5 pistas independientes)
De la mezcla de todo lo anterior me imagino de niño jugando a construir ruidos,
patterns y texturas sonoras y a ponerlos en una línea de tiempo (algo idénticamente igual a crear música entendida en su sentido más contemporáneo). Todo a partir de módulos básicos interconectables (como un leggo sonoro) y "compartibles" con otros miles de niños igualmente frustrados con la flauta dulce. Muy al estilo
YahooPipes o
GoogleMashup.
rip/mix/burn+share = learn
Independiente de la ingenuidad de mi acercamiento a una tarea colosal como es re-pensar la forma en que se enseña música, considerando que como país ya tenemos algunos antecedentes
innovadores en el campo que datan desde los 60's y que lo primero que se cae en un recorte presupuestario son las clases de música, cabe soñar con que las cosas fuesen distintas.
(foto
flikr)
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