De mano de Mario Waissbluth, quien fue mencionado en el articulo anterior, me llega esta invitación a conocer y unirme a Educacion 2020 con el objeto de lograr que el 20% más pobre de los estudiantes tenga la misma calidad de educación que el 20% más rico en el año 2020. Lo comparto con ustedes:
Ciudadanos y ciudadanas: aquí le proponemos a cada uno de ustedes una acción concreta y personalizada por Chile.
El desastre educacional
La calidad de nuestra educación es un desastre y una vergüenza nacional, que nos ha costado y seguirá costando décadas de inequidad, baja productividad, y por ende, bajas remuneraciones.
Si bien existen muchos maestros buenos, motivados, y que se sacrifican en condiciones extremas, es preciso que también reconozcamos la cruda realidad: el 40% de los alumnos que ingresan a estudiar pedagogía no puede extraer conclusiones de un texto simple. Cuando se transforman en profesores 4 años más tarde, siguen sin poder hacerlo, y así se convierten en educadores. Esto está estudiado y documentado.
Otro dato, casi imposible de creer, y que muchos callan: no más del 10% de la población adulta de Chile - egresada de educación superior - entiende completamente lo que lee. Estudiado y documentado.
Estos datos han estado disponibles, y todos hacemos como que no vemos para que nadie se ofenda.
Quienes dicen que Chile va a ser un país desarrollado el 2015 o el 2020 saben que esto no va a ser así, si no resolvemos este lastre.
Esta es una injusticia que condena a la mayor parte de la población a una vida poco plena, poco productiva, dependiente de los recursos que la elite escoja darles como gasto social. Es muy distinto regalar peces sobrantes, que enseñar a pescar.
No estamos aquí para culpar a nadie. Por lo demás, da igual, eso lo dirá la historia.
No se trata tampoco de enredarnos de manera paralizante en disputas ideológicas, ni preservar parcelas mezquinas de poder, se trata ahora de soñar Chile. Este es el proyecto país más importante, sin el cual el resto se esfuma.
Nuestra propuesta
Sí queremos ser país un desarrollado y justo, la meta principal es concreta y verificable: todos los profesores tienen que tener, certificadamente, las mismas competencias de sus pares en países como Finlandia o España. Todos. El que enseña en un colegio del barrio alto de Santiago y el que enseña en una escuela rural.
La segunda meta concreta y verificable: que los directores de esas escuelas tengan las competencias requeridas, los recursos y sobre todo las atribuciones necesarias para poder liderar el proceso educativo. Lo que importa es lo que ocurre dentro de la escuela y dentro del aula, no en el Ministerio de Educación.
Para lograr estas dos metas, desafiantes pero simples y claras, se requerirán muchas cosas:
- más y mejores jardines infantiles,
- modificación significativa del Estatuto Docente,
- evaluación docente más sincera,
- retiro anticipado y digno de muchos profesores,
- concurso inmediato de los directores vitalicios de escuelas municipales que aun persisten en el sistema, asunto sencillamente incomprensible,
- cierre de carreras pedagógicas espurias, que comercian con títulos de profesor,
- examen nacional de habilitación para nuevos maestros,
- fortalecimiento a nivel internacional de las carreras pedagógicas serias,
- uso intensivo de la televisión educacional y nuevas tecnologías para el aula,
- reducción del número de alumnos por aula donde se requiera,
- reparación o mejora de infraestructura deficitaria, y salas con una condición climática aceptable,
- inmigración de maestros bilingües,
Lo más importante, por lejos:
- Becas y una promesa de remuneraciones adecuadas para que alumnos de buen nivel se interesen en proseguir una renovada y prestigiada carrera pedagógica,
- Posibilidad de entrenar en pedagogía a egresados de buen nivel de otras carreras, que puedan hacer un gran servicio-país en escuelas deficitarias,
Ahora, lo difícil. Si queremos soñar este Chile mejor, se requieren tres decisiones fundamentales.
En primer lugar, toma tiempo: no menos de doce años si es que comenzamos ahora, de ahí el nombre de este movimiento. EDUCACION 2020.
El 20% más pobre de los estudiantes tendrá la misma calidad de educación que el 20% más rico en el año 2020.
La segunda decisión: corresponde a los parlamentarios y políticos de todo el espectro mirar el largo plazo en lugar de sus cuotas de poder, y lograr un pacto nacional educativo, así como una negociación seria y constructiva con el Colegio de Profesores para modificar el Estatuto Docente. Solo así podremos lograr que los directores de escuela puedan gestionarlas verdaderamente, en lo administrativo y lo pedagógico, y sentar las bases para una nueva carrera docente de nivel internacional.
Tercero: la sociedad chilena tiene que decidir si vamos a invertir recursos crecientes, hasta llegar a más de mil millones de dólares anuales adicionales en el 2020, para eliminar esta lacra.
Da igual si sale de impuestos o del cobre. En cualquier caso será dinero de todos los chilenos. Preguntémonos si vale la pena invertir 5 o 7 de cada mil pesos que produzcamos, para comprarle un futuro a Chile.
Son tres decisiones, ninguna funciona sin las otras. No basta con más dinero.
Nuestro llamado: les pedimos, a lo largo del país, que a partir del lunes 8 de Septiembre, y por los siguientes diez días, hagan el pequeño gesto de salir a la calle con una prenda verde. Si creen en este sueño, hagan este gesto.
Un pañuelo, una polera, un gorro, una pulsera, lo que sea. A ver si creamos una ola verde esperanza por diez días, que los dirigentes políticos, corporativos y gremiales puedan ver en la calle, para que nos tomen en serio.
Con fuerza y un poco de suerte, este podría llegar a ser el proyecto país que re-encante a la desanimada ciudadanía, y que motive a nuestros jóvenes a soñar con un futuro mejor para todos, en lugar de caer en el individualismo y el escepticismo que nos corroe. Hagan este gesto: muestren esa prenda verde con orgullo.
Aquellos que quieran apoyarnos formalmente, les pedimos que se registren, a partir de ahora y antes del próximo 18 de Septiembre, en www.educacion2020.cl
Si están de acuerdo, ayuden, transmitan esta petición a familiares, amigos, colegas, compañeros, otras federaciones universitarias, vía email, facebook, o por cualquier otro medio.
Imprimiremos vuestros y nuestros nombres junto con esta petición, e iremos respetuosamente a depositarlos en la puerta del Colegio de Profesores, en la escalinata del Congreso, y en la entrada de La Moneda.
Mario Waissbluth, profesor del Departamento de Ingeniería Industrial de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile
Rene Lagos, Presidente del Centro de Alumnos de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Chile
Carolina Contreras, Presidenta del Centro de Estudiantes de Ingeniería Industrial
EDUCACION 2020
El 20% más pobre de los estudiantes tendrá la misma calidad de educación que el 20% más rico en el año 2020.
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