
Hace dos semanas terminaron las clases del semestre de Otoño en
Beauchef, y junto con ello concluyó el primer ciclo del curso
Seminario de Diseño que dictamos en conjunto con un cuerpo docente de lujo, denominado "Diseñando Productos Para Mejorar Nuestro Entorno". Este curso obligatorio se dicta para alumnos de segundo año del plan común de todas las ingenierías, y nosotros tomamos 2 secciones, cada una con aproximadamente 20 alumnos. ¿En qué consistió el ramo? A principios de semestre dividimos a los alumnos en grupos de 5 personas con la idea de que (i) detectaran algún quiebre relevante en su entorno como estudiantes (en Beauchef, Barrio Universitario, Santiago, Chile, Sud-América, mundo, donde fuera), (ii) diseñaran un producto que se hiciera cargo de tal quiebre, y finalmente y lo más importante, (iii) construyeran un prototipo de su producto. Ejemplos de quiebres detectados incluyen las largas horas de espera para calentar la comida en el microondas del casino, la mala calidad de la alimentación de los estudiantes, el olvido de materias de semestres anteriores y las limitadas posibilidades de entretenimiento de que disponían los alumnos en la facultad. La metodología utilizada en cada paso fue novedosa. Por ejemplo, los propios grupos tuvieron la misión de seleccionar un determinado número de quiebres que ellos detectaran, pero fueron sus compañeros de curso quienes, a través de una votación, seleccionaron aquel quiebre que les parecía más relevante. ¿Por qué fue esto importante? Porque los alumnos eran en definitiva quienes vivían día a día estos quiebres -"los clientes". Así, al seleccionar por medio de una votación el que les pareciera más relevante, obligaban a los grupos a actuar pensando en el cliente, y trabajaban para ello en forma colaborativa con el resto del curso. El diseño del producto que debía enfrentar los quiebres seleccionados también fue novedoso: utilizamos un proceso de brainstorming basado en el modelo de
IDEO. Como forma de premiar la gestión eficiente y el diseño creativo, instituímos un sistema de fondos concursables para que los grupos accedieran. Además, un paso previo en la construcción del prototipo fue la presentación de un poster del producto (¡se pueden imaginar el shock inicial: ingenieros diseñando posters!) Es notable que los alumnos de este ramo nunca habían tenido evaluación de proyectos, marketing o gestión de recursos humanos: sus conocimientos se limitaban a los ultra técnicos primeros semestres del plan común de ingeniería. Sin embargo, los resultados del curso no pueden ser catalogados sino como espectaculares. Desde los quiebres seleccionados para cada grupo, pasando por un brainstorming que partió lento pero que a poco andar demostró que aún cuando nuestro sistema educacional intenta frenar la creatividad, los alumnos aún son capaces de crear, hasta un diseño técnico de los productos que ya quisieran en el sector privado. Los posters fueron diseñados con un profesionalismo y seriedad formidables. Pero lo más increible fue que, el día del examen, los alumnos llegaron con sus productos armados. Así, vimos hornos infrarrojos, máquinas expendedoras de fruta, juegos de salón con temas de los ramos de la carrera y pulseras que podían detectar consumo de droga mediante cambios en el pulso, entre muchas otras creaciones. Desde productos simples pero innovadores hasta sofisticados diseños de alta tecnología, todo con un presupuesto ultra limitado, los alumnos superaron las dificultades y llegaron con sus diseños funcionales. Esta experiencia fue para mi todo un aprendizaje, y ciertamente que para los alumnos marcó una clara distinción con lo que venían viviendo en sus primeros años de carrera. Las innovaciones son muchas: la identificación de quiebres, la búsqueda de soluciones por brainstorming, la elaboración de un poster "vendible" e "informativo" y las múltiples presentaciones que cada grupo realizó a sus "clientes" (alumnos) y a sus "directores" (profesores). Me quedo con todo eso, pero más que nada con que hayan metido las manos en la masa: vivieron en carne propia los problemas logísticos y técnicos de crear (
como pide Diego aquí), con un presupuesto limitado y restricciones de tiempo y espacio. Esto es homologable con lo que experimenta un artista cuando realiza una obra de arte. Para mi, la educación se acerca mucho más a esto que a la repetición de conceptos memorizados. Y como
ya se ha escrito en enjambre, esto es innovación en educación. ¡Felicitaciones muchachos, y muchas gracias por este increible semestre!
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