
El otro día, almorzando con algunos compañeros de oficina, salió el tema más álgido de la temporada: la crisis energética y las represas. En este tipo de temas, o estás a favor o estás en contra, así que rápidamente se armaron dos equipos. El bando contra las represas estaba liderado por quien escribe, obviamente.
Debo decir que hacia el postre era bastante evidente que la postura que defendía (contra las represas) se había impuesto contundentemente desde todo punto de vista. No me interesa ir al detalle del debate, sino que resaltar el último argumento-estocada que intentó darme mi contrincante (llamémosle A) cuando vio que su posición no se sostenía.
A: ¡Ya, tienes razón, lo reconozco¡ Pero mira, acá el tema es finalmente político; el tema es quién se va a atrever a hacer todo eso, quién se va a tirar contra las hidroeléctricas [oponiéndose a su negocio] y quién se va a atrever a tirarse a los consumidores encima [tomando medidas drásticas contra el consumo] … acá el problema es quién liderará un vuelco como el que propones.
(Leer más)


Comentarios recientes
hace 2 días
hace 2 días
hace 6 días
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace 2 semanas
hace 3 semanas
hace 4 semanas